Masacre en Guayaquil: Ataque armado durante Año Nuevo deja seis víctimas mortales y desata ola de temor

La violencia no da tregua en el puerto principal de Ecuador, que inició el 2026 bajo una sombra de sangre. Un comando armado, compuesto por al menos ocho sujetos con fusiles de asalto y uniformes tácticos falsos, irrumpió en una celebración privada en el sector del Guasmo Sur, abriendo fuego indiscriminadamente contra los asistentes que festejaban la llegada del año nuevo.
El saldo es devastador: seis personas muertas, entre ellas un menor de 14 años, y al menos cuatro heridos que permanecen bajo pronóstico reservado en hospitales locales. Según testigos, los atacantes llegaron en dos camionetas blindadas y dispararon más de 50 proyectiles antes de huir hacia los esteros cercanos.
Guerra por el control de los puertos
La Policía Nacional ha vinculado preliminarmente este hecho a una «guerra de baja intensidad» entre las bandas criminales «Los Tiguerones» y «Los Lagartos», organizaciones que se disputan las rutas de salida de cocaína a través de las terminales portuarias de Guayaquil.
«Este no fue un robo, fue una incursión selectiva diseñada para enviar un mensaje de terror», declaró el comandante de la zona, señalando que la zona del Guasmo se ha convertido en el epicentro de las disputas por el control territorial de los acopios de droga.
Estado de excepción y fuerzas especiales
Ante la gravedad de los hechos, el Gobierno Nacional ha ordenado el despliegue inmediato de fuerzas especiales de la Policía y efectivos de las Fuerzas Armadas en los puntos calientes de la ciudad. El objetivo es realizar allanamientos preventivos y evitar las «represalias en cadena» que suelen seguir a este tipo de masacres.
Mientras tanto, los habitantes de Guayaquil exigen medidas más contundentes. Las calles de los barrios periféricos lucen desiertas, con comercios cerrados y familias que han optado por el auto-confinamiento ante el temor de nuevos enfrentamientos.





