La OMS alerta por un aumento histórico de casos de dengue impulsado por el cambio climático

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió este martes un nuevo balance epidemiológico que enciende las alarmas a escala global: los casos de dengue registran un incremento sin precedentes, con América Latina y el Sudeste Asiático como las regiones más afectadas. El fenómeno de El Niño y las anomalías climáticas acumuladas en los últimos meses han creado condiciones excepcionales para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal vector de transmisión de la enfermedad.
Según los expertos de la organización, tres factores explican la magnitud del repunte actual. El primero es el aumento sostenido de las temperaturas globales, que ha acortado el ciclo de incubación del virus dentro del mosquito y acelerado así la velocidad de contagio entre la población. El segundo es la urbanización acelerada y desigual: en zonas periféricas de ciudades donde el acceso al agua potable es intermitente, el almacenamiento doméstico de agua crea criaderos ideales para el vector. El tercero, y quizás el más preocupante a largo plazo, es la expansión geográfica de la enfermedad: regiones templadas que históricamente no registraban presencia del mosquito reportan hoy casos autóctonos de forma estacional.
«El dengue ha dejado de ser una enfermedad estrictamente tropical. Estamos viendo una dispersión geográfica sin precedentes que exige una respuesta coordinada en biotecnología y control ambiental», advirtieron portavoces de la OMS en Ginebra.
Vacunas de nueva generación, el principal avance del año
En medio del escenario adverso, la comunidad científica ofrece una buena noticia: el despliegue de vacunas de segunda generación marca un punto de inflexión en la respuesta preventiva. A diferencia de las primeras versiones —que presentaban limitaciones importantes según el historial previo del paciente—, los nuevos inmunizantes aprobados demuestran una eficacia superior al 80% en la prevención de hospitalizaciones por cualquiera de los cuatro serotipos del virus, independientemente de si la persona ha cursado o no la enfermedad anteriormente.
Los ministerios de salud de los países más afectados evalúan ya la incorporación de estas dosis en sus calendarios nacionales de inmunización de cara al próximo trimestre, lo que representaría un avance significativo en la reducción de la carga hospitalaria asociada a los picos epidémicos.
La OMS mantiene activa su vigilancia epidemiológica y llama a los gobiernos a reforzar las medidas de control ambiental y comunicación en salud pública, especialmente en los cinturones urbanos de alta densidad donde la enfermedad encuentra condiciones más propicias para su propagación.





